Vamos con una segunda entrega de la que espero sea una nueva "sección" del blog. Le estoy cogiendo el gustillo a este tipo de entradas.
La otra vez hablamos de calificar una novela criminal. Hoy vamos a hablar de dos conceptos en referencia a los finales de las historias, a cómo terminan (o, más bien, a cómo nos dejan a nosotros al terminar).
No esperéis una entrada con tanta chicha como la otra, ¿eh? Ni tan larga. En este tema hay poco que contar.
El primer concepto es el de final abierto, que todos, en principio, tenemos claro. Y el otro es el llamado "cliffhanger", concepto que no todo el mundo, por lo que he visto, maneja o tiene claro.
Por más que he buscado y buscado, el término cliffhanger no tiene traducción al español aún (quiero decir traducción bien, como un término, no como una frase). Significa, literalmente, colgar al borde de un precipicio/acantilado/abismo/el lado oscuro.
Pues bien, os traigo la conjunción de conjunciones de las definiciones: cliffhanger se aplica a aquellos finales en libros, series o películas en los que el protagonista se encuentra en una situación límite, ante un dilema tremendo tremendísimo (y no, no cuenta si pedir piña para la pizza o no), o descubre un hecho chocante (la mayoría de las veces totalmente inesperado) que se presupone va a cambiar las cosas por completo.
Todo esto deja el nivel de suspense del final del libro, serie o película en unas cotas altísimas (más arriba de lo arto un pino, vamos).
Por otro lado tenemos el concepto de final abierto, que no parece necesario aclararlo pero vamos a hacerlo de todos modos.
Creo que todos entendemos por este tipo de final aquel que sugiere que la historia no ha acabado, que está inconclusa por dejar cabos sueltos, y que probablemente vamos a encontrarnos con otra entrega de la historia, tenga el formato que tenga.
Ahora bien. ¿Realmente es así? ¿Todas las historias con final abierto siguen después? Pues no. Ahora mismo no me vienen a la cabeza finales abiertos que dejan a dos velas para siempre jamás (dejadme que piense, que de alguno me acuerdo fijo, con lo que cabrean...), pero haberlos los hay.
Igual habría que establecer una gradación de "abertura" (¿¿??) del final, dado que hay libros que dejan algunos cabos sueltos por atar al acabar y no tienen continuación, pero los que dejan algo así como media trama de asuntos sin resolver normalmente siempre tienen continuación (si esos acaban sin más, mal vamos con ese autor).
¿Y para qué hago una entrada sobre esto, si parece estar clara la diferencia? Porque está claro que me gusta perder el tiempo por una sencilla razón: los cliffhanger son claramente finales abiertos, ¿pero son los finales abiertos cliffhangers? Nope.
"¿Pero por qué? Si los finales abiertos te dejan con ganas de más, igual que los cliffhangers", diréis algunos (y, de hecho, esta entrada viene porque un día por Twitter tratamos de explicar la diferencia durante un buen rato).
Y entonces es cuando yo os pregunto: ¿De verdad? ¿Os dejan todos los finales abiertos, considerando éstos aquellos que dejan cabos sueltos como hemos dicho antes, con ganas de más? Va a ser que no, ¿eh?.
Hay que distinguir entre el ganas de más de los finales abiertos (o de algunos, al menos) y el HALA, QUÉ FUERTE, MARI. ASGHJGAJFHGDH. ME DA UN ALGO suspense del copón de los cliffhangers.
TATA TACHÁN TACHÁAAAAN. LA HORA DE LOS EJEMPLOS.
- Final abierto (de los que se espera continuación. En teoría): Frostilicus se ha enterado de que tiene un hermano gemelo. Sus padres se lo han estado ocultando toda su vida, pero él, que es muy avispao' (en realidad no, es que simplemente se le da bien rebuscar en los cajones de la cómoda de sus padres) ha sabido de su existencia y tiene su dirección. Se acaba la cosa con Frosti en un bus de camino a ver a su hermano.
- Cliffhanger: Frostilicus, que es un espía, está en una misión top secret de alto riesgo en Mordor. Tiene que conseguir información clasificada sobre el gobierno. Entra en la cámara secreta y se hace con los documentos de las cuentas del gobierno de Sauron (sobresueldos incluidos). Cuando va a salir por patas le pillan, le encierran, y le dejan colgado de una cuerda sobre un caldero de ácido. La cuerda será cortada por una sierra en una hora, y la última imagen que tenemos es la sierra a dos centímetros de la cuerda que sujeta a Frosti.
- No es cliffhanger todo
lo que relucefinal abierto. - Todo cliffhanger es, de por sí, un final abierto.
- No todos los finales abiertos dejan con ganas de más. Esa "definición" habría que renovarla.
- No todo final abierto tiene continuación después. Hay que ir planteándose en cuántos cabos sin atar dejamos el límite para considerar un final como abierto, con continuación.
- No todo cliffhanger tiene por qué tener continuación (al igual que en el punto anterior, si el autor/guionista te quiere dejar con las ganas para toda la vida, lo hace. Y sin temblarle el pulso).
- Como siempre, es todo muy subjetivo (por lo menos lo del final abierto) y cada uno va a acabar haciendo lo que le de la gana.
¿Qué me decís vosotros?
Nos leemos
P.D: Frosti al final se las apaña para salir de ahí. SPOILER.