Saludos Blogeros!
Bueno, pues después de mucho tiempo a la sombra, salgo de mis pensamientos para traeros una reseña. Pido perdón por la calidad de la misma, es mi primera reseña, así que por favor no seáis crueles conmigo, cuando publique la segunda, lo que queráis XD
Terminé hace un par de días Latidos, de Anna Godbersen. Me pareció lo bastante interesante como para dedicarle un pequeño hueco en el blog, así que hallá vamos!
Manhattan, siglo XIX. Lo primero con lo que nos encontramos es con un funeral, una forma bastante curiosa para empezar un libro.
La novela en sí es un flashback en la que se cuenta una historia llena de amor, traición, resignación y mucha, mucha pomposidad.
El primer personaje con el que nos topamos es Elizabeth Holland, podríamos decir que es la protagonista de esta historia ya que su situación es el desencadenante de todos los líos y amoríos que se suceden.
Elizabeth, o Liz, cuenta con diecinueve primaveras y tiene todo lo que una joven de su edad pudiera imaginar, dinero, vestidos hechos a medida, zapatos e incluso doncellas propias; pero hay algo con lo que sueña desde hace tiempo, algo que el dinero no puede comprar: la libertad.
Todo comienza en la fiesta de su “queridísima” (las comillas están justificadas, seguid leyendo y sabréis por qué) amiga Penélope Hayes. Pertenece a la alta sociedad de Manhattan y digamos que tímida no sería el mejor adjetivo para definir a esta señorita.
La madre de Elizabeth está empeñada en emparejar a su hija con alguno de los jóvenes más influyentes de la sociedad (es decir, los que están forrados) y realizar el casamiento del siglo, porque si por algo destaca Elizabeth es por su deslumbrante belleza y educación. Lo que se dice un caramelito, hablando claro.
Otro de los personajes clave es Henry Schoonmaker, el soltero de oro de la ciudad por el que todas las jóvenes suspiran. Todas excepto una. Elizabeth.
Y tiene gracia el asunto porque la boda tan esperada del siglo XIX será… la de ellos dos.
Y señoras y señores esto traerá cola porque Henry es el amante secreto de Penélope y a partir de ahí todo será despecho, traición y por qué no decirlo, pasión. Pasión, sí, entre el guapísimo Henry y la dulce y atrevida Diana, la hermana pequeña de Elizabeth. Ella será una parte muy importante de esta historia y lo primero que una persona normal piensa es: ¿Pero la otra no va a matar a su hermana por tontear con su prometido?
Ajajá. Pues no, porque Elizabeth ama en secreto a Will, el cochero de su lujosa casa, con el que creció y compartió los mejores momentos de su vida.
Aquí entra en juego un triángulo amoroso un tanto peculiar ya que Lina, la doncella de Elizabeth es una pieza fundamental a la hora de desarrollarse los acontecimientos. Lina está enamorada en secreto de Will, y hasta ahora el hecho de tener que servir a Elizabeth le era totalmente indiferente. Todo cambia cuando una noche descubre a Elizabeth escabulléndose por la puerta de la cocina para visitar a Will.
Ahora Lina odiará a Elizabeth con todas sus fuerzas.
Y parece que Manhattan entera se ha puesto de acuerdo para hundirle la vida a Elizabeth cuando una mañana de domingo, Henry le propone matrimonio justo después de enterarse de la precaria situación económica por la que pasa su familia debido a unos negocios de su difunto padre. Elizabeth tendrá que elegir: sacrificarse para salvar a su familia de la pobreza y proteger su honor o vivir en el oeste su historia de amor imposible con Will.
Cuando se realiza una fiesta en casa de los Schoonmaker para hacer público el casamiento de Henry y Elizabeth, Penélope se siente traicionada por su mejor amiga, y es ahí cuando se propone hundir a Elizabeth en la miseria.
Henry, por su parte, odia incluso la palabra matrimonio.
Él, por Dios, un hombre de mundo, mujeriego, rico, apuesto, ¿casado con la soseras de Elizabeth Holland?
¿Pero qué ocurre aquí?
Pues ocurre que el padre de Henry quiere presentar su candidatura como alcalde y no puede permitirse que su hijo sea portada de los periódicos de la ciudad debido a sus correrías.
Henry nunca había sido hombre de una sola mujer. A él le iba lo de ser un picaruelo; ir de flor en flor. Hasta que un buen día conoce a Diana Holland.
Miss Diana cambiará la vida del joven Schoonmaker y su amor se convierte en una historia de notas en secreto y de regalos ocultos debajo de las camas.
Para concluir, y también para dejaros con la miel en los labios, la novela da un giro inesperado cuando Lina confiesa a Elizabeth que sabe lo que se trae con Will, y ésta no tiene más remedio que despedirla.
Entonces ocurre lo peor que podía pasar: Lina se convierte en la nueva “amiguita” de Penélope cuando se pone a contarle el idilio amoroso de su antigua señora con el cochero de su familia y la difícil situación económica por la que pasan las Holland.
Vamos, que Lina le sirve en bandeja a la “buena” de Penélope lo que necesitaba para acabar con Elizabeth, cosa que no dudará en hacer para recuperar el amor de Henry.
Hay dos portadas para esta novela.


La que yo tengo deja ver mucho su temática: jóvenes guapos y ricos, rodeados de lujo y con pocas obligaciones.
Tengo que decir que si tuviera que elegir una sería la segunda. Las espinas son un punto a favor, me llamó mucho la atención cuando la vi, pero por cuestiones económicas me hice con la primera. (Más tarde descubrí que eran el mismo libro).
Es una novela bastante ágil, aunque un punto negativo es que la trama se desarrolla casi al final del todo, por lo que cuando al libro le quedan ya muy pocas páginas para concluir todavía hay cabos sueltos.
Está llena de intriga, misterio y pasión.
Resultado: novela que engancha a las más soñadoras y enamoradizas.
Me recuerda a una telenovela.
Aunque emocionante, la verdad (si te gustan las novelas románticas, claro).
Tiene muy buenas descripciones. Había veces en las que creía estar viendo alguno de los lujosos vestidos que se mencionan con todo detalle.
Por otra parte, es muy predecible en ciertas ocasiones.
Puede que sea recomendable, pero no puedo decir que fuera uno de los libros que me llevaría a una isla desierta.
Le doy a esta novela:
Mmm... asi asi
Tengo entendido que hay segunda parte y la leeré, más que por otra cosa, por curiosidad porque bueno, ¡no puedo quedarme sin conocer el final de todo esto!
Pues esto ha sido todo, y una vez más pido perdón por la reseña.
Antes de despedirme quiero recordaros que está en marcha el primer concurso del blog, para participar y ver las bases del concurso hay que hacer clic aquí
Hasta la próxima y un besazo a tod@s!!
Claire